Cuando llega el invierno y las temperaturas disminuyen, ya puedes tener las mejores botas o el mejor abrigo del mercado, que sino te proteges las manos de manera adecuada, con unos buenos guantes para el frío, enseguida notarás que el calor se escapa de tu cuerpo como si de una grieta en tu armadura se tratara.

Existen tantos estilos, marcas y materiales diferentes que elegirlos puede llegar a ser una experiencia abrumadora. Te invito a que leas el siguiente artículo, donde quizás consigas encontrar algún otro punto de vista que pueda orientarte a la hora de comprar los guantes más adecuados para tu caso.

Para mujer:

Para hombre:

Características de los mejores guantes:

Aislamiento:

La principal función que buscamos en este tipo de prenda es que consiga mantener nuestras manos calientes.

Hoy en día se utilizan una gran cantidad de materiales aislantes, donde destacan sobre todo algunos de origen animal como los guantes de pluma de ganso, o los guantes de lana.

Estoy en contra del maltrato animal y de su explotación para fines económicos. Entiendo que antiguamente todas las prendas de vestir tenían este origen, pero hoy en día, existen materiales de imitación con enorme calidad, capaces de aislar perfectamente nuestras manos del frío.

Control de movimientos:

el aislamiento, a menudo se consigue en detrimento del control de los movimientos de los dedos. Un guante con una alta capacidad de aislamiento, quizás no te permita un movimiento demasiado frágil. Cuando necesitamos utilizar herramientas o cuando lo que prima es la destreza de las manos, buscaremos aquellos guantes con una mejor capacidad de movimiento, aunque no protejan de igual manera.

La mayor destreza en movimientos la conseguimos con los guantes sin dedos, pero es evidente, que se consigue gracias a una exposición mayor al frío y una menor protección. Dependerá de cada persona para encontrar el equilibrio entre estas dos cualidades.

Largura:

 muchos de los guantes de invierno específicos para el frío suelen tener diferentes tamaños y larguras. Conviene estudiar la zona de la muñeca, para ver si el tipo de cierre coincide con nuestros intereses. En ocasiones elegiremos una largura mayor para protegernos de la lluvia y de la nieve.

También resulta importante estudiar los puños de nuestros abrigos o chaquetas. Algunos de estos puños suelen tener un acabado elástico, que refuerza el aislamiento de la muñeca, que nos permite utilizar unos guantes más cortos.

Además de guantes para el frío, también tenemos: