Dicen que la cabeza es la parte del cuerpo por la que más se escapa el calor cuando hace frío. Cubrirse con un gorro especial para el frío es clave para mantener nuestra cabeza caliente durante todo el invierno, incluyendo nuestras orejas y nuca.

Cuando uno miramos la cantidad de modelos de diferentes formas, tejidos y colores, podemos llegar a abrumarnos y no saber cómo elegir el gorro que mejor se adapte a nuestras necesidades.

En este artículo, intentaremos traer algunos consejos que a mí me funcionan a la hora de elegir mis gorros para el frío.

La forma de la cara:

una de las principales características que debemos tener en cuenta antes de comprar nuestro ahorro es conocer perfectamente cuál es la forma de nuestra cara. De la misma manera que no todos los peinados no sirven, tampoco podemos utilizar el primer gorro que encontremos. Algunos se adaptan mejor que otros según sea la forma de nuestra cara.

tipos de cara

¿No sabes qué tipo de cara es la tuya? Éstas son las más comunes:

Larga (ovalada): esta es la cara más común, generalmente es alargada como un melón con la mandíbula curva.

Forma de corazón: en este caso, la mandíbula suele ser más larga y puntiaguda con los pómulos bien definidos.

Redonda:  como un balón, la cara en este caso es tan ancha como larga.

Rectangular o cuadrada: es como la cara ovalada, pero con la barbilla definida y una mandíbula fuerte.

Gorro genérico de punto:

Este es el gorrón más habitual y el que suele utilizar la mayoría de personas. Se fabrican generalmente con tejidos sintéticos como el poliéster, pero también nos podemos encontrar fabricados en lana.

Destacan todo tipo de colores y diseños para que combinen con nuestra ropa y se adapten a la moda.

Si tienes la cara ovalada, puedes usar uno de estos gorros con tranquilidad, ya que no abarcan la cara ni dar la sensación de aumentar el tamaño de tu cabeza. En cambio, si tienes la cara de tipo corazón, quizás deberías buscar un tipo de gorro más holgado que pueda suavizar los ángulos de tu rostro.

Resulta ideal como vestimenta casual, para la ciudad y su uso urbanita.

Gorro con pompón:

este tipo de gorros son los preferidos de los niños. Aunque, cada vez hay más adultos que los utilizan. Se trata de un gorro genérico normal al que se le añade una bola en la parte superior.

El origen de este pompón se remonta a la época de nuestras abuelas, que cuando terminaban de tejer un gorro de lana, no sabían cómo tapar la zona en la que se cruzaban las terminaciones de los hilos, y utilizaban el pompón de manera decorativa para ocultar esa zona.

Si tienes la cara ovalada, este tipo de sombreros puede combinar perfectamente contigo. De hecho, la característica del pompón hace que conviene con la mayoría de formas de cara.

Gorro orejeras:

También conocidos como gorro trampero o gorro aviador.

Son esencialmente gorros con orejeras que tienen la particularidad de que pueden ser reversibles y utilizarse por ambos lados. Dentro de este tipo de gorros, aparece en diferentes variedades, que aportan complementos para proteger la frente, con un estilo ruso, o tejidos de cuero para simular el estilo aviador.

En caso de frío extremo, este tipo de gorros son los que mayor protección proporcionan, tanto para el frío como para el viento. Sin la necesidad de utilizar pasamontañas ni orejeras.

Este gorro se adapta a todo tipo de cara y viene utilizándose indistintamente para hombre y para mujer.

Gorro visera:

También denominado como gorro cazador.

Generalmente se fabrican con tejidos animales como la lana Merina, y se combinan con un forro de algodón. La característica principal de este tipo de gorro es su forma de casco con la visera en la parte frontal.

Sombrero de piel:

Este tipo de sombreros se asocian siempre con el glamour y con la imagen sofisticada. Tradicionalmente, se utilizaban indistintamente por hombres y mujeres en las zonas de baja temperatura, como en la zona de Rusia. Aunque actualmente, están íntimamente relacionados con el uso estético femenino.

Están indicados para personas con la cara redonda, ya que estilizada y alarga la imagen.

Diademas para el frío:

Por último, hablaremos sobre las diademas, que no son gorros, pero que pueden llegar a ser mucho más fáciles de utilizar y de adaptar para buscar la protección de la cabeza.

Este tipo de cintas, también son muy populares entre las personas que escriben. Generalmente están fabricadas con un material ligero, y que permiten al mismo tiempo mantener la cabeza y las orejas calientes.

Además de gorros para el frío, en esta tienda tenemos: