Cómo vestir en invierno

Llega el frío y necesitamos empezar a ponernos capas encima para protegernos. Pero…¿Necesitamos tanta ropa? ¿Es mejor cantidad o calidad?

Creo que no hay nadie más friolero que yo, por eso, creo que mis consejos pueden ayudar a otras personas a elegir las prendas más adecuadas para el frío y a elegir aquellos tejidos que mejor se adapten con cada persona.

Vestirse para el frío

Consejos para vestirse en invierno:

Ropa interna:

1 – Ropa interior larga:

La primera capa es la más importante. Y además, es la que menos se ve. Por eso, podemos aprovechar y utilizar la ropa interior más larga que encontremos. Ya tendremos tiempo que jugar con otras combinaciones con la ropa más externa.

Importante que sea un tejido térmico, que absorba la humedad corporal y nos mantenga calientes. Generalmente suelen estar fabricados con algodón y poliéster.

2 – Camiseta de lana:

Yo siempre elijo camisetas de lana de oveja merina. Es resistente a la humedad y ayudará a sentirnos secos todo el día.

Una alternativa sin maltratar ovejas son las telas sintéticas como el propileno, que también absorben el sudor.

3 – Usar medias bajo los pantalones:

En caso de no utilizar ropa interior larga, podemos utilizar unas medias térmicas para calentar las piernas, que se disimulan perfectamente bajo cualquier pantalón y se ajustan cómodamente.

Con unos buenos pantalones y unas medias térmicas debajo, resulta casi imposible pasar frío en las piernas.

4 – Calcetines gordos:

No utilices unos que sean tan gordos que no puedas luego colocar los zapatos o las botas. Deben ser gruesos, pero cómodos.

Yo utilizo de lana, y si hace mucho frío, me pongo dos pares.

Ropa intermedia:

1 – Camisa o jersey ligero:

Para empezar a tapar la primera capa de tela térmica, podemos utilizar una camisa que sea fácil de poner y de quitar. Por ejemplo con botones, que las mangas se puedan doblar. De esta manera, cuando estemos en algún local climatizado, podemos buscar la combinación perfecta.

Busca tejidos robustos como la lana o la franela, que te mantienen caliente y ayudan a traspirar.

Una camisa de franela con unos pantalones vaqueros y unas botas para el frío pueden ser una muy buena combinación.

2 – Pantalones gruesos:

No utilices pantalones de telas ligeras como el nailon, a no ser que ya utilices medias por debajo. Este tipo de poliéster no calentará demasiado.

Mejor usar telas gruesas como el algodón, la pana o la lana, que te asegurará protección y calor.

Otras opciones buenas son aquellos pantalones que tienen en su interior un forro térmico o forro polar.

Ropa de abrigo:

1 – Un buen abrigo:

Que sea grueso y pesado. Cualquier otra cosa ligera que utilices nunca llegará a calentar tanto ni te protegerá de la misma manera.

Los colores neutros y oscuros pueden llevarse con cualquier tipo de ropa.

Que sea impermeable, para evitar que la lluvia o la nieve calen hasta el interior.

Los abrigos más cálidos son aquellos que llevan plumón, o en su defecto, tejidos aislantes sintéticos similares.

2 – El gorro:

A veces se nos olvida protegernos una de las zonas mas importantes del cuerpo, la cabeza.

Dicen que por la cabeza se va la mayor parte del calor corporal. Por eso, yo recomiendo utilizar un gorro fabricado con lana o cachemira, a poder ser con orejeras.

Si tienes el pelo largo, puedes hacerte un moño y recojerlo en la parte superior. Utiliza un gorro más largo, de los que tienen un pompón para cubrir la cabeza, dejando espacio para el moño o la cola de caballo.

Otra alternativa más elegante es utilizar sombreros, que también abrigan y te proporcionan un toque distinguido.

3 – Botas:

Para tener los pies calientes en invierno, no es necesario renunciar a los estilos modernos y a la moda actual.

Busca botas resistentes al agua y que tengan una suela antideslizante.

Yo prefiero aquellas que tienen la pernera larga y suben casi hasta la rodilla.

Son útiles, prácticas, calientes y además están de moda.

4 – Guantes:

Ahora solo falta cubrirse las manos para ir totalmente protegido.

Utiliza tejidos de lana o de punto para una perfecta adaptación, que mantenga el calor y te permita una cierta movilidad. Demasiado gruesos pueden ser muy calientes, pero no podrás realizar las actividades cotidianas, abrir la cartera, usar una llave o un bolígrafo…

Un clásico son los guantes de cachemira, que se ajustan perfectamente y proporcionan la protección perfecta.

5 – Otras prendas:

Si el frío fuera demasiado extremo, siempre nos queda la opción de utilizar bragas térmicas para el cuello y la cara, pasamontañas,  o bufandas.