Calentar la casa este invierno sin gastar

La caída de temperatura en los meses de invierno suponen uno de los mayores gastos anuales a los que nos enfrentamos en nuestro hogar. La falta de luz exterior los pocos rayos de sol, poco ayudan a calentarnos, siendo casi obligatorio la utilización de estufas y todo tipo de calefacciones.

En este artículo vamos a ver algunos consejos que nos permitirán mantener el calor, impedir que el frío pueda entrar en nuestras casas, y todo ello intentando gastar el mínimo dinero posible.

Calentarse en invierno

Consejos para calentar la casa

1 – Utiliza las cortinas.

Las cortinas pueden actuar de una manera determinante para regular la temperatura de nuestro hogar. En las horas de máxima luz, cuando los rayos inciden directamente sobre las ventanas, es conveniente abrir las cortinas y subir las persianas, para el calor penetre hasta dentro.

Una vez que el sol se desvanece, aunque haya luz, conviene volver a cerrarlas, para aprovechar sus propiedades aislantes. De esta manera, evitaremos que el calor atrapado salga, y también que el frío consiga entrar.

También es recomendable utilizar cortinas térmicas que tienen mucho más efecto aislante, aunque también resultan más caras. Se trata de una inversión que se paga con el tiempo.

Comprueba que tus ventanas no tengan grietas o fisuras por las que se cuele el aire frío. Con una varilla de incienso, puedes hacer circular el humo alrededor de los marcos para localizar las fugas.

2 – Reorienta tus muebles.

Puede que nos guste tener el sofá junto a la calefacción, para sentirnos mucho más calientes en invierno, pero al mismo tiempo, quizás estamos perjudicando el correcto calentamiento de la habitación.

Cuando hay muebles, cortinas u otras cosas junto a las placas de calefacción, a veces absorben demasiado calor, e impiden que la temperatura se extienda por el resto de la casa.

Trata de mover el sofá, o recoge las cortinas para que no interfieran en el proceso.

3 – Aislamiento.

El aire caliente es más ligero que el aire frío, por lo que tiende a subir y a colocarse en el techo, tal y como lo hacen los globos aerostáticos.

El 25 % del calor de la casa se pierde por el techo. Toda esta energía podría recuperarse si utilizamos un aislamiento de unos 25 centímetros.

Consulta con especialistas en aislamiento sobre la viabilidad de instalar placas aislantes en tu casa, o al menos en el salón. Aunque las obras puedan parecer un gasto innecesario, una pequeña reducción del gasto eléctrico, puede suponer un enorme ahorro al cabo del año.

4 – Utiliza la ropa.

No es necesario estar en casa con la chaqueta puesta, pero tampoco es bueno, ni sano, estar en ropa interior.

Como en casi todo en la vida, en el término medio reside la virtud. Conviene jugar con el termostato, regular la temperatura, y suplir aquellos momentos más fríos utilizando ropa más cálida, pijamas de invierno, e incluso una manta para taparse en el sofá.

5 – Revisa tu instalación

Puede que tu caldera sea antigua y tenga un consumo defectuoso. Una revisión técnica puede ayudar a mejorar la eficiencia y por lo tanto, ayudarte a conseguir la misma temperatura con un menor coste.

Revisa los radiadores, y comprueba que la instalación sea correcta. Son muchos los casos en los que los tubos de la caldera están invertidos. El agua caliente debe entrar por arriba y salir por abajo. Si en tu caso es al revés, estarás perdiendo eficacia, calor y dinero.