Uno de las mayores lecciones que aprendí de mi madre es la importancia de vestir con un buen par de calcetines. Cuando llega el invierno, y el frío amenaza con helarte los pies, no hay mejor sensación que mantenerlos calentitos y lejos de la humedad .

Aunque lleves un buen calzado, corres el riesgo de que alguna salpicadura o el agua de la lluvia se cuele hasta el interior. Una vez que se mojan tus pies, el calor comienza a disiparse de manera acelerada. El agua conduce el calor corporal 25 veces más rápido que el aire, por lo que podríamos entrar en hipotermia.

Lo ideal es utilizar botas para el frío y acompañarlas con un buen par de calcetines, a poder ser que sean térmicos, de los que absorben la humedad, que permitirán mantener tus pies calentitos.

Para mujer:

Para hombre:

Materiales de los calcetines térmicos

No es casualidad que los pies sean una de las zonas más sudorosas del cuerpo. Cada uno de nuestros pies tiene aproximadamente 250000 glándulas sudoríparas. Dependerá de calidad y del tipo de material utilizado en fabricar nuestros calcetines que la humedad del sudor se disperse.

Calcetines de lana:

Las fibras en las que se utiliza lana de oveja son la herencia moderna que procede de los antiguos calcetines que utilizaban nuestros abuelos. Los modernos se fabrican con una tecnología que permite regular la temperatura, tal y como lo hacían los antiguos, pero con una mayor capacidad de absorción de humedad.

Se sabe que los calcetines de lana tienen la capacidad de absorber hasta un 30% de su peso en agua, lo que permite ayudar que nuestros pies permanezcan secos y calientes en cualquier situación.

Son cómodos tanto para el frío como para el calor, con baja irritabilidad alérgica y abrigan sin picores. La única pega que les encuentro, es que cuando los lavas, tardan mucho más en secar que los sintéticos, y que tienen un precio un poco más elevado.

Calcetines sintéticos:

Cuando se utilizan telas sintéticas, se suelen combinar diferentes materiales para reforzar o mejorar las distintas partes que conforman el calcetín.  Se utiliza nailon y licra para buscar un mayor ajuste y comodidad del pie.

La absorción de la humedad se consigue mediante fibras poliméricas que mantienen seca la piel y al mismo tiempo evitan la formación de ampollas ocasionadas por el roce con el calzado.

Tienen una mayor resistencia que los de lana, y se secan mucho más rápido, sin embargo, pueden llegar a molestar cuando hace calor. En caso de mojarse, no aíslan tanto como los de lana.

Además de calcetines para el frío, aquí también tenemos: